domingo, 8 de marzo de 2009

Época de calçots


La "calçotada" es una comida que consiste en hacer los calçots: gajos de las cebollas blancas recolectados especialmente para ser comidos así, a la brasa, y mojarlos después en una salsa especial hecha con almendras, avellanas, tomate, ajos asados, pan tostado, perejil, aceite, vinagre y sal. Después de los calçots sigue una parrillada de toda clase de carnes: butifarras, costillas de cordero, ternera, cerdo, pollo, según las preferencias de los comensales. La parrillada de carne también va acompañada de alcachofas y, a veces, de habas y guisantes tiernos que pueden hacerse a la brasa (con piel y todo) o en ensalada. Donde más tradición tienen los calçots es en Valls y, en general, en el Camp de Tarragona y en la Conca de Barberà.


Esta comida tiene lugar en general al aire libre, en "colla" (grupo de amigos), aunque ahora se sirve también en casi todos los restaurantes de Cataluña, acompañada del típico babero, ya que comer calçots es todo un rito que exige habilidad y concentración si no deseas acabar "pringado" de salsa y ceniza de las brasas.






Después de esta pequeña explicación, ni que decir tiene, que ya he ido a varias este año, en restaurantes y al aire libre que son las que más me agradan.





En Borges hacemos varias con distintos grupos de amigos.

Y al caer la tarde, después de un buen café o un té, se merienda pan de pages, con tomate o con ajo y aceite, tostado en las brasas y luego se aviva el fuego y se salta la hoguera, a riesgo de que alguien, alguna vez, se chamusque un poco cierta parte del cuerpo.



jueves, 5 de marzo de 2009

Días de cuarzo y aristas...

Sí, pienso que hay días de cuarzo y aristas y también de invisibilidad y quizá de imbecilidad, que se parece a invisibilidad, pero no es lo mismo, aunque es probable que la primera sea el resultado de la segunda.
¿Acaso parece esto un trabalenguas? Pues no...




Cuarzo azul

Me dejaste.
Miré detrás de mí y desde entonces soy sal.


La noche pasa lenta
mientras aprieto entre los labios madrugadas.
Por las ventanas transita el silencio,
la luna lo persigue, lo acosa
y encamina sus pasos hacia mi destino.

Siento aún tus manos en mi piel
y en el balcón, cada primavera,
las rosas que me regalaste
florecen de milagro.
El Sur se desvía de mi camino sin remedio...
Mañana le preguntaré al otoño por ti,
pero los días se cubrirán de humedad y nostalgia
porque ya sé la respuesta: No estás.
Escapaste de los paisajes invisibles
que creé para conservarte.

El tiempo ha roto en dos tu engaño,
mi ingenuidad unió los trozos en un poema
que nunca escribiré.
Desde entonces,
la palabra sílice se deshace en mi mano...

Mi amigo Antonio, en su blog, ha empezado a escribir unas "Ocurrencias". Y al leer la primera de ellas (Dos son seis) con una cita que le parece de Unamuno, (él no está seguro ni yo tampoco), se me ocurrió escribir lo que he escrito anteriormente y el poema: Cuarzo azul, que pertenece a mi poemario Sílice (SiO2),y que me parece que aquí "pega".

La frase es la siguiente: "Entre tú y yo no somos dos personas, sino seis: Tú tal como eres, tú tal como te ves y tú tal como yo te veo; yo tal como soy, yo tal como me veo y yo tal como tú me ves".

De todos modos creo que es una progresión geométrica, Don Miguel (si la cita es suya) se refiere a dos personas. Yo imagino que eso pasa con todas las personas que nos conocen y tratan, cada quién nos ve de un modo diferente y eso no está mal en principio. Para mí la cosa se fastidia cuando dejan de verte. Están tan acostumbrados a ti que te vuelves invisible a consecuencia de la imbecilidad con la que nos portamos a veces... ¿Sigue pareciendo un trabalenguas lo que digo? Pues lo siento, pero yo me entiendo.

martes, 3 de marzo de 2009

Pensamos y sentimos

He recibido un poema, lo ha escrito pensando en mí Carlos Fajardo. Sabe lo que me gusta el campo y mi huerto... ¡Gracias, Carlos, por este regalo!



Aquí lo pongo con todo mi cariño y espero con ganas la presentación en abril de tu nuevo poemario que creo se titula:"Suspiros rotos" y al que pertenece éste poema que me has enviado. Me pides que hable yo en la presentación del libro y por supuesto que lo haré. Tenemos pendiente una cena para un día de estos y espero que me des el manuscrito. Ya hablaremos.


Permíteme poner aquí la portada de tu primer poemario: "Pensamos y sentimos", con uno de los poemas tuyos que más me agradan.


Amor perdido


Para ti,
porque (a pesar de todo)
creíste en mí.

Para ti,
porque (a pesar de todo)
estuviste cuando te necesité.

Para tí,
porque (a pesar de todo)
iluminaste mi sinrazón.

Para ti,
porque (a pesar de todo)
nunca te alejaste de verdad.

Para ti,
porque (a pesar de todo)
eres mi historia, mi luz y mi dolor.

Para ti, amor, amor perdido...

La portada de este libro es un óleo de Juan Pons y se titula: "Composición". En el Prólogo hay una nota del autor que transcribo aquí:

"Según una antigua leyenda griega, en tiempos muy remotos, los seres humanos eran unos especímenes hermafroditas, es decir, macho y hembra a la vez. Eran hermosos, poderosos y felices viviendo en perfecta armonía con su vitalidad genuina. Pero en un momento fatal de su existencia, y llevados por su orgullo, osaron desafiar a Zeus.
El rey del Olimpo, henchido de ira, les partió en dos con su rayo, dividiendo sus capacidades en formas distintas y complejas, convirtiéndoles así en hombres y mujeres que buscan ansiosamente la parte que les falta para recuperar su unidad completa.
A veces creen haber encontrado su otra mitad, pero se engañan y desesperan cuando el hallazgo no es todo lo perfecto que desearían.
Los seres humanos no sólo tenemos problemas con la integración de esas mitades. También tenemos otros más serios y trascendentes, derivados de las dudas sobre nuestro ser y la verdadera esencia, la plural ética del comportamiento y la misteriosa razón del yo. Por eso, siempre necesitaremos de nuestros semejantes, para compartir la búsqueda de un atisbo de verdad.
Este poemario es una tentativa de plasmar en poesía algunos de los sentimientos y las ideas que más me han influido en cierta etapa de mi vida.
Acéptalo con indulgencia y consérvalo con mi amistad."

(Pues eso hago, Carlos, eso hago...)

En el Café del Teatre

... El domingo día 1 estuve en el Café del Teatre (antiguamente era un matadero/ escorxador) de Lérida. El grupo EnFado actuaba allí. Pasé un par de horas de lo más agradable y me pareció un buen grupo: la cantante, Càrol Blàvia, una voz estupenda, y los músicos geniales... Fui con mi marido y unos primos. La escritora Herminia Esteban, de la que hablaré más adelante, fue la que nos invitó.



Y aprovecho ahora para contestar a varios correos que me han enviado, diciéndome que debería escribir aquí en Bloggolb muchas más cosas mías y menos de otras personas. Procuraré complacerles, pero tengo la suerte de tener muchos y buenos amigos. Además me interesan y encantan las cosas que hacen, dicen o escriben, por eso me satisface ponerlas aquí... y de mí, pues bueno, ya intentaré escribir más...


El vídeo que incluyo no es de esta última actuación de los "EnFado", pero es el que he encontrado. Espero que os guste.


jueves, 19 de febrero de 2009

El último café

Lo dicho, lo que escribe Nacho Lillo "me llega"...

Por eso no puedo dejar de escribir aquí algunos versos de su poema : Siempre...



" hay un lienzo

pero está mojado

porque ha llovido mucho

en el último llanto...


Os quiero... siempre

vamos a hacer el amor

pero ya no lo recuerdo

y parezco un niño

el primer día de clase...


Cierro los ojos y todo el mundo es mi taza de café...

te hago girar, te hago estallar

llegamos hasta el final...


sólo por amor

el olvido de todos los planetas del pensamiento

vida, vida, desierto de heridas y odio
...


te quiero, te quiero, te quiero... Siempre"


(Que conste que son sólo versos sueltos que me han gustado, si queréis leerlo entero está en su blog: a los que aman...)


La taza de café me ha recordado una época maravillosa, estupendos instantes de "La Filarmónica", local en el que hace unos años todos los lunes eran días de TANGO. El pianista Martín Fernández, junto con el cantante de tangos Fernando Díaz Palacios, interpretaban tangos para todos los amigos. Todos los lunes, sin falta, estábamos allí. Cada uno de nosotros teníamos una canción preferida y siempre nos la dedicaban. La mía era "El último
café..."


(Martín, Fernando, esto fue en La Tetera, en la presentación de algún libro mío, no recuerdo cuál. Sé que tú verás esto, Martín. Fernando no sé por dónde estará. Espero que no os moleste porque sois muy guapos, aunque Fernando está muy pensativo... Por detrás se ve a Chano. Chano Montes, otro amigo del que hablaré en su día)

Zircón

De mi poemario: "Silice (SiO2)"

Estoy quieta desesperadamente.
Sólo respiro y el aire me paraliza.
Quisiera resguardarme en un agujero de la vida
donde haya palabras sueltas para componer versos
y ramas secas para hacer un nido.
El amor lo he dejado entre las sábanas,
envejecido con sus exigencias en las madrugadas.
Florecen briznas de azafrán en tu cabello
y las hojas que cayeron en otoño
son mentirosas, como tus ojos verdes.
Pero yo he aprendido a quedarme donde estoy.
Es donde quiero estar.
Aunque siempre me digas que escribo cosas bobas...
Ya sé que mis palabras no son más
que sentimientos disfrazados.
Para mí, pequeñas brasas que laten
buscando un camino donde encontrar respuestas.
He de vivir las horas que me quedan
para hacer las preguntas.
¿De qué sirve mirarte si estás lejos...?
¿Y si estás lejos, de que sirve mirarte...?
La tormenta me azota al filo de tu beso
porque no conoces la orilla de mi llanto.
Si yo tuviera tiempo, si tuviera tiempo,
si lo tuviera...
Mas me temo que las palabras y la imaginación
seguirán quemándome los dedos y el pensamiento
y hablándome de noche a solas.
Las paredes del despacho se están pintando ojeras violeta.
Éste, por hoy, es el último poema que escribo.
¡Sálvese quien pueda!
¡Qué se acaba el otoño y tocan retirada...!

Humo nada más

Yo te entregué mi amor
fuiste mi ilusión...

Cada día me despierto más tarde, con la sensación de que el tiempo se ha convertido en humo. Y pesa. A veces sonrío, río y termino llorando. Es cuestión de paciencia. Ya lo sé. Las lágrimas no solucionan nada, pero son un escape para mis pensamientos en círculo.
Aparto las sábanas con pereza. Tengo que enfrentarme por enésima vez a la rutina que succiona hasta el más mínimo de mis deseos. Avanzo a tientas hasta el ventanal. Cuando levanto la persiana, el día se pasea por la habitación, como dueño y señor, echándome en cara la desgana y el desconsuelo.
Te llamo. ¡Quién sabe cuántas y cuántas veces te he llamado...! Y las letras de tu nombre flotan por el techo a mi alrededor como ténues señales de humo, hasta que se esconden, cansadas del vértigo de la altura, debajo de la almohada. Te fuiste. Ahora no tengo otra base en que apoyarme que yo misma. Y soy frágil.

...Y una llama azul
palpitó de amor
en mi corazón...

Quizá hoy, ahora, cuando el humo se ha metido en mis sueños, estés ahí, en el café de esa vieja estación de Belique, esperando el tren que terminará de alejarte para siempre de mí. Y quizá estés escribiéndome unas líneas apresuradas de despedida, en una postal en la que puede verse a través de una ventana, una bella puesta de sol quemado y humeante. Y a lo lejos, en medio de un camino, muerto en pie y paradójicamente fumando en pipa, a un campesino que espanta pájaros con su tristeza y sonríe mirando las volutas azuladas que danzan ante su nariz y luego se difuminan en el horizonte.
El jefe de estación te observa, quizá imagina que estás dibujando un campo de girasoles o adivina lo que estás escribiendo.
Casi puedo percibir un ruido a tus espaldas y escucho un débil maullido entre los cubos de basura, pero eso no borra el sonido del adiós que ya está escrito.

Mas nada ha de volver,
nunca ya jamás...

Meses atrás paseábamos y charlábamos matizando con nuestras palabras los colores. Tú tenías ademanes lánguidos al abrazarme: intentabas dar cobijo a mi desolación desde tu desolación. Eso era como querer suicidarse dos veces.
Diciembre le cantaba a las angustias y, en la esquina donde los sueños empiezan, me di cuenta de que una humareda no sólo oculta las apariencias sino que cubre también hasta lo más profundo de nosotros mismos. Y nosotros empezábamos ya a despedirnos, inconscientemente, con miradas de adiós...
Una vez preso el pensamiento de esa idea, la razón se hizo cristal. Y rasgó.
A partir de entonces mi lucha fue buscar un imposible, sin embargo quedaba la esperanza: Quizá las calles se vestirían otra vez de ilusiones cuando el humo se disipase y diciembre volvería a ser mayo en nuestra habitación. Pero ahora, cielos nublados se derraman en las corolas de las flores como si fueran vertederos de sueños marchitos...

...del amor aquél
sólo queda el
humo nada más.

Dentro de este cuarto, teníamos un lugar debajo de las estrellas, ahora no podemos verlas con el humo espeso que envuelve nuestras vidas. Estoy llena de él, pero no de tus ojos. Dios lo sabe, aún así no me ayuda a retrasar el reloj. Por eso no tengo otra opción que seguir atentamente el suave ir y venir de las letras de tu nombre, han vuelto a salir de debajo de la almohada y apuntan hacia mi corazón que ha empezado ya a caminar en solitario.
Nuestra historia fue fugaz, como tu estancia a mi lado. Quise atarte a los cordeles en los que a veces tiendo sueños y no pude. No pude y ya es tarde. Sólo faltan unos minutos para una hora exacta. No sé cuál y da lo mismo. Pero si al subir al tren encuentras en tu bolsillo un pedazo de mí, piensa que son los restos del humo que nos ha tocado respirar, mientras yo me deshago en escritos estúpidos que no curan las llagas de amores imposibles como el nuestro.

Humo nada más...

La mañana se ha despertado entre los bostezos de las sábanas, olores de café, besos olvidados y palabras no dichas. Todo eso, de pronto, se ha convertido en este humo, como el de un cigarrillo mal apagado, que hace lagrimear mis ojos. Se extinguió la llama. Se apagó. Se terminó el amor, y el último eco de la despedida quedará oscurecido por el humo de la impotencia y la desesperación. Nunca el fuego nos dejará rescoldo o ceniza, sólo humo.

Humo nada más...




(Cuento titulado: "Humo nada más", de mi libro de relatos: Espíritus líquidos)

martes, 17 de febrero de 2009

E a qualcosa una canzone servirà...

Le canzoni
sono zingare
e rubano poesie...

Passerà, prima o poi,
questo piccolo dolore che c'e in te.
Che c'e in me,
che c'e in noi.
E ci fa sentire come marinai...

Passerà,
ma quel piccolo dolore
che l'esistere ci dà...
Passerà.

Le canzoni
non guariscono
amori e malattie...

Passerà,
Se il tuo piccolo dolore
che sia odio,
o che sia amore...




¿Passerà...?


(Nunca estuve en París, pero sí en Roma, en un pueblecito cerca de Civitavechia y también en Florencia...¿o quizá eso también lo soñé...? )

Sin pecado concebido


La lengua, tal como la usamos
.
Me pregunto si fuera de nuestro planeta habrá vida tal como la conocemos, o si quizá en otros lugares no exista el tiempo tal como lo conocemos. Entonces me levanto de la cama tal como nos levantamos, me como un yogur tal como nos lo comemos y hago una lista de la compra tal como la hacemos, porque en la nevera sólo queda un huevo tal como nos queda un huevo cuando nos queda tal como nos queda, cuando es un huevo tal como lo conocemos.
No he podido dejar de copiar aquí este magnífico "razonamiento" del blog de "sin pecado concebido", es de confianza y supongo que no le importará. La verdad, me encantaría escribir así, con esa ironía que me ha hecho pasar un buen rato...
Si tenéis tiempo, entrad en su blog a comprobarlo vosotros mismos.
(Por otro lado, aunque en realidad da igual el lado por el que lo miremos, esa foto es magistral y demuestra lo perfecto que llega a ser un huevo nos quede tal como nos quede)

lunes, 16 de febrero de 2009

La Bohemia

Nunca fui a París. Sólo con la imaginación. Cierro los ojos y lo veo a través de la mirada de Regine, personaje de mi novela "Por matar tiempo":

"Pero ella necesitaba libertad. Le gustaba imaginar que era otra persona, una de esas mujeres famosas y ricas, que salían en revistas y periódicos. Entonces vagaba por París como si estuviera haciendo turismo. Se sentía plena, casi feliz, cuando caminaba por la Avenida des Champs Élysées, miraba las tiendas de moda y los restaurantes o se llegaba al Arc de Triomphe y desde lo alto contemplaba el paisaje de la ciudad que parecía estallar ante sus ojos esparciendo a su alrededor mil luces de colores.
Algunos días, paseaba hasta la Place de la Concorde, nombre curioso que no encajaba con los sucesos que ocurrieron allí. Durante muchas noches, sobre todo cuando ya la relación con Aldo había degenerado, soñaba con Luis XVI, con Mª Antonieta, Dantón y Robespierre. Se identificaba con ellos y, como en una pesadilla, subía al patíbulo, apoyaba la cabeza en la guillotina y sentía el beso gélido de la muerte en la nuca...
Otras veces deambulaba por los jardines de las Tullerías y miraba a las personas tumbadas en la hierba. Regine envidiaba a los niños que se perseguían con las barcas en los estanques, y le gustaba pasear por el Orangerie mezclándose con los gays."

"-¿Quieres otra cerveza?
-No, prefiero un café, por favor -respondió Regine y se quedó pensando en el pequeño estudio de Aldo en la Place de la Contrescarpe. Se dio cuenta de que, a pesar de todo, añoraba aquella plaza donde se refugiaban los artistas. En el café La Chope, cantaba Brassens y escribía Hemingway. "


En fin, quizá algún día pueda ir, es cuestión de que me lo proponga, pero si voy no será como lo había imaginado. Ya tengo algunos años "de más" para vivir "la bohemia" que me habría gustado...



Esta canción de Charles Aznavour es una de mis preferidas. Siempre me gustó y me la han cantado muchas veces en aquel piano-bar maravilloso que fue La Tetera. Era "mi canción" y allí me la dedicaban siempre: Jordi Sibón,(¡por dónde andarás, Jordi!) magnífico cantante, y los hermanos De la Torre: Emilio, Carlos y Juan. ¡Cuántos momentos inolvidables he vivido en ese acogedor lugar...! Con este vídeo mi recuerdo y abrazos para vosotros, amigos.

domingo, 15 de febrero de 2009

Dulce pájaro de juventud...

Estos poemas son para ti, dulce pájaro de juventud, con todo el amor que puedo darte...

"Es hora ya de levantar el vuelo
corazón, dócil ave migratoria.
Se ha terminado tu presente historia,
y otra escribe sus trazos por el cielo."

(Antonio Gala)


Abubilla (Upupa epops)

(desde el parque, la abubilla cantó tres notas
en tono agudo, sacudiendo su cabeza al aire...)

Con un gesto, un roce,
una mirada dulce, entraste en mí.
Y vi en tus ojos agua leonada
y en tu sonrisa olvido que aguarda
otro silencio.
Fuiste un milagro de la primavera:
tu cuerpo esparció briznas de juventud
sin darse cuenta.
Y yo pasaba por allí en aquel instante...


Vencejo (Apus apus)

Tu figura y la mía sirven de contraluz
al sol que nace.

Sé que perderé la fe
en una tarde gris y leve.
El vencejo se alejará en el horizonte,
y sólo me quedará una lágrima
para que pueda olvidarte.
Pero, con qué pasión, con cuanto afán
deseo aún tu cuerpo...
Y, sin embargo, nada ocurre.
Una vez más, estamos en el bar de siempre,
frente a frente sentados,
tú sin rozarme siquiera
y yo bebiendo mi acostumbrado té.


Grajillo (Corvus monedula)

Eras quizá y fuiste ahora.
Y ya no serás más tiempo a mi lado.
Como una lapa me pegaría a tu espalda
para darte, con lo poco que tengo,
todo lo que te falte.
La vida seguirá sin ti.
Intentaré seguir soñando
con tu sonrisa última,
tu despreocupación, tu juventud.
Y al despedirme, te dejaré
en la palma de la mano,
como un grajillo agonizante,
mi amor profundo y mi absurda locura.


Estos poemas son de mi libro: "El corazón es sólo un pájaro que llama..."

(El título es parte de un verso de un poema de Antonio Gala)

Marcelo


¡Gracias, Marcelo! Por esta imagen de Borges del día 1 de enero, tan melancólica y nostálgica. Y gracias también por el ramito de tomillo que me diste ayer...
Desde aquí te mando un abrazo.

Felisa Moreno

La he conocido por internet, a través del blog de mi amigo José Luis Muñoz: "La soledad del corredor de fondo". Una estupenda mujer, por lo que he podido leer en "El sueño de las palabras". Con su permiso transcribo aquí lo que ella editó el jueves, día 12 de febrero:




miércoles, 11 de febrero de 2009

¡Gracias...!

Otra vez, gracias a André, por dedicarme tantos elogios. Es curioso ver que dicen algo de una, y tan bueno, en un sitio lejano, en el que nunca se ha estado personalmente, aunque sí con el corazón. Eso me anima a seguir intentando expresar lo que pienso y siento. Aunque cada vez es más difícil, porque con la experiencia que da la edad, te das cuenta de que no se puede escribir sobre todo lo que a una le gustaría, ya que sin querer se le puede hacer daño a terceras personas.
Quizá por eso, ultimamente no he escrito más cuentos, aunque supongo que volveré a escribir alguno más pronto o más tarde. No en vano lo que soy en realidad, más que narradora y/o poeta, es cuentista. No lo puedo negar soy una "cuentista". Y que no lo digo en broma. Va en serio.

André Cruchaga



Sí, ese hombre, André Cruchaga, poeta salvadoreño al que admiro tanto por su genialidad y buen hacer, me ha puesto por ahí, al lado de geniales escritores de distintos países. Podéis verlos a ellos y a mí entrando en artepoetica.net


Podréis ver las biografías y una selección de poemas bellísimos e interesantes por la diversidad de estilos. No dejéis de hacerlo porque vale la pena.

martes, 10 de febrero de 2009

Roberto


Un fandango, de alguien a quien le fascina el flamenco y que el azar ha puesto en mi camino...


"No pienso escucharte más

que lo tenemos tó hablao.

¿Pa qué volver a picar

si el tajo está rematao

y no quea mineral...?"


¡Gracias, Roberto!, por el rato de charla tan interesante que me has brindado, dedicándome parte de tu tiempo. Y gracias también por seguir mi blog.

sábado, 31 de enero de 2009

Ayuno

Acabo de leer este "desolador" poema de mi amigo, Ignacio Lillo, que me ha puesto el vello de punta. En este escrito hay una serie de sentimientos desnudos, que quizá parecen un poco deshilvanados: "no, esto no tiene mucho sentido" -dice él mismo.
Sin embargo, Nacho, yo me pregunto ¿por qué todo tiene que tener sentido? y además, lo que no tiene sentido para uno quizá lo tenga para otro. Lo que importa es la sinceridad de lo que dices y el modo como lo expresas. Y a mí me llega, me llega y me da qué pensar...

Ayuno

Empecé a ayunar para quererme, que no es lo mismo que querer a la imagen que algunos de vosotros habéis necesitado

porque todo aquello no tenía nada que ver conmigo

dejé de ser y de olvidar, voy a descolgar el teléfono y quizá no conteste en varias lunas

no es triste, sólo es la verdad

devoraba cualquier cosas con tal de olvidar, de no aceptar y disuadir mi realidad, me devoraba a mí mismo

sólo estoy en deuda conmigo queridos viajeros, y ningún grado de destrucción fue en vano al haber llegado hasta aquí

¿Qué es la enfermedad? ¿Adonde lleva la imperiosa necesidad de crear sin límites?
No importa, no importa.
Importa estar aquí con el alma desnuda, os quiero... sólo que tuve miedo y la voz fue ahorcándose en el abrevadero

No te conozco, pero si entiendes todo esto... te diré que he aprendido algo, no hay, no hay suficientes de olvido y miedo como para lograr destruirte del todo, es inútil, sólo es un camino tortuoso hacia el mismo principio

Me mentí, me escondí, perdí, caí... pero me encontraron, me aupé... la noche está tranquila y a veces me siento el ser humano más dichoso del mundo por testimoniar todo esto

ayuné hasta recordarlo, hasta no necesitar nada para sostenerme, el espíritu es como un valle de imágenes alucinógenas

y soy libre, y ya no tengo nada que lamentar, hay otro lenguaje más allá, las palabras son un gesto, la tristeza un abrazo, el éxtasis un vaiven de cuerpos que no tienen piedad con el amor

a los que aman, a los que padecieron, a los que se perdieron, a aquellos que nunca me entendieron, éste momento de la nada

cuando las agujas marcan otro viaje y parece que el recuerdo será la única bebida aceptable

no, esto no tiene mucho sentido

quizá sea el ayuno o que puedo abrazarme con enorme satisfacción en unas ruinas anímicas que he logrado devolver a su llanto

(Ignacio Lillo)

Poema de Natán

La imagen que cambió mi vida para siempre

Si la ves, me gustaría que supiera que hace tiempo
fue también noviembre dos años atrás
y que por fin he descubierto
el ritmo de las cosas no vulgares.

Si hablas con ella dile que aquella imagen
cambió mi vida para siempre,
que me quedé de pie en la fila quince, en el margen
derecho,
cerca de la puerta de salida,
donde una cortina púrpura y una sombra me disimulaban.

Dile que apenas me moví de tanto que lloraba,
que su voz llegó a inundarlo todo
y también que sentí rabia,
vergüenza de estrenar una vejez que no sabía,
de caminar hacia ella y de verme desnudo.

Si la abrazas no hará falta que pronuncies mi
nombre.

(Natán Fernández)


Como siempre (si lees esto, Natán, permíteme jugar con tus palabras... como siempre.)

Si lo ves, me gustaría que supiese que dos años atrás
también fue catorce de febrero y lo perdí
y que, por fin, he descubierto que el tiempo
nunca pasa en vano y deja cicatrices.

Si hablas con él dile que ya no tengo mariposas
en el estómago,
que ahora sólo las pinto,
y que lo vi, allí, de pie en la fila quince,
donde ninguna sombra podía disimularlo.
Cerca de la puerta de salida dejé mi corazón y sus poemas,
por si acaso se le ocurría venir a recogerlos.
Dile que yo no sentí rabia ni vergüenza,
pero que sí lloré dentro de mi desesperanza
y de su olvido,
que se escapó mi voz por una certidumbre,
de saberme vestida con tanto desconsuelo.

Si lo abrazas, le cuentas de mi parte que soy afortunada,
que juego a ser poeta, y que soy sal de sílice, como siempre...

martes, 27 de enero de 2009

No sé...

... después de varios días sin escribir nada, porque estuve fuera, (ya sabéis que estoy mucho en Borges Blanques), tengo tantas cosas que decir que no sé por donde empezar.


Primero, agradecer a José Luis Muñoz que haya publicado en su blog mi relato "El faro", aprovechando que se cumplía el bicentenario de Edgar Alan Poe. ¡Gracias, José Luis! Por eso y por las bellas palabras que me dedicas.









Segundo, me gusta más dejarme llevar por la fantasía y escribir relatos como "El faro" o cualquier otro de los que forman parte de mi libro "Espíritus líquidos", que ver la "realidad" de muchas cosas que suceden actualmente, que han sucedido y que, por desgracia, seguirán sucediendo. Aunque yo personalmente no pueda entenderlo. Hace mucho que perdí la fe, en general, y en los "humanos". Dicen, creo que ya lo he escrito por ahí en otra ocasión, que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. A mí me parece que tropieza una, dos, tres, cuatro... y así indefinidamente. Parece ser que hay cosas que no tienen solución y es muy difícil tomar partido. Cuando suceden atrocidades como éstas, una no puede menos que preguntar: ¿dónde está Dios, si es que existe? o ¿qué clase de animales somos los seres humanos?














Estas fotos corren por Internet y aquí las dejo, no creo que necesiten ningún tipo de comentario.












jueves, 15 de enero de 2009

Si a morir...




Si a morir no es otra cosa que ir,
amoriré...


Y morir no es que te vayas,
sino que me dejes...


No busques en otro
lo que yo puedo darte...


Te pinto un cometa en el corazón
para que te nazca en los labios arena dulce...


Delante del espejo yo acaricio el nombre
que se llama como tú
y es mi sombra quien regresa a casa...


Estos versos, de distintos poemas, pertenecen al poeta: NATÁN FERNÁNDEZ. Él, con sus bellas palabras supo inspirarme para que pudiese escribir mi libro: Amayamar. Siempre le he dado las gracias por ello y también aquí quiero dejar constancia de ese hecho.


Amayamar (Introducción)
Amayamar se fue a morir
y ya no es nada.
Nada.
Le hicieron trampa en las caricias.

Hoy ha sido un día propicio para quemarle el alma
y para jugar a que no la quisieron nunca.
Su corazón ha caducado ya,
¿caducará también la ausencia...?
Ese goteo de sangre que le brota de los ojos
se deshace en tozos de agua helada y sal de sílice.
Por detrás de sus letras, en negrita,
el azogue escribe sin mercurio:
ya no estarás aquí ya no estarás aquí ya no estarás aquí,
aquí abajo, la muralla inmensa que me pone la luna
me separa de ti me separa de ti...

Quiere pensar que aquellos dedos
no tenían la medida exacta de su sexo
y que los besos dados fueron de moho y fango,
pero su vida está sesgada a fuerza de derrotas.
El olvido se llevará el eco de ese día,
el jadeo de la noche y el llanto estúpido que la atenaza
al imaginar cuanta tristeza ama al recordarlo.
Seguirá caminando vestida con papel pinocho
y surgirá del sueño vencida por el peso
de las verdades a medias.
Guardará en un rincón oculto de la memoria
cinco letras de un nombre, como semillas de tiempo
sin arraigo.
No hubo amor.
No hubo plenitud.
Le rompieron el cráneo y se olvidaron luego
de meterle dentro mariposas.
Escribirá en el borde del viento
el desgarro del día en que perdió
el catorce de febrero para siempre.
Amoriré ya nunca más suspirará en su boca,
a su piel le llegó el momento de otra piel
con otro aroma que la impregne.
Ella está pensando suicidarse al mediodía
con veintisiete navajazos, profundos, en la espalda.
Pero la Tierra gira como siempre,
diciembre pasa rozándole la nuca con sus dedos,
enero se cobija en una lana azul y febrero se parte en dos
y enseña sus entrañas.

miércoles, 14 de enero de 2009

Setba Zona d'Art







En esta galería de arte se ha inaugurado una exposición fotográfica de JUAN MIGUEL MORALES, con textos de OMAR JURADO. Hasta el día 13 de febrero estará abierta al público y se realizarán diversos actos culturales. Aquí dejo el programa, por si a alguien le interesa, creo que vale la pena. "Llach a la Plaça Reial". Setba es una galería de arte que ha abierto sus puertas en la antigua casa en la que Lluís Llach vivió durante catorce años.

SETBA (set balcons)


Todas las actividades tendrán lugar a las 20 h. en Setba Zona d'Art (Plaça Reial, 10, 1º -2ª, Barcelona)

lunes, 12 de enero de 2009

El mal absoluto






Los Reyes Magos, entre otras cosas, me han traído un libro
que hacía mucho tenía ganas de leer. Su autor, José Luis Muñoz. No tengo el gusto de conocerlo personalmente, pero sí hemos cruzado unos correos y he podido enviarle varios de mis libros. Estoy esperando su opinión, que valoraría mucho, aunque no sé si mi "estilo" entra dentro de sus preferencias. (Puedo imaginar que no...)



José Luis, si lees esto, espero que no te importe que ponga aquí la portada de tu libro y algunos datos sobre él. Estoy acabando de leerlo y después intentaré explicar lo que la novela me ha hecho sentir.
Pongo ahora estos párrafos:


"Hicieron de Auschwiz una "fábrica de la muerte", con procesos rigurosamente calculados para matar eficientemente al mayor número de personas en el menor tiempo posible. Hablemos de cuando empezaron a llegar los judíos, Herr Meissner, esos cuatro millones de seres que nunca fueron matriculados, que no figuran en las listas, porque estaban de paso. Usted me está hablando de un programa técnicamente perfecto para cometer asesinatos en masa, pero elude la palabra asesinato, que es para lo que se edificó ese complejo del que habla con inexplicable orgullo.
Nuevo silencio. Günter Meissner mira a la periodista con desconfianza. Pero sonríe."

Impresionante, José Luis. Impresionante todo lo que he leído.

José Luis Giménez-Frontín


Han pasado las fiestas y ya hablaré de ellas, pero hoy he encontrado en mi correo este articulo en "El Quincenal" de la ACEC, y aunque ya me había enterado por otros medios, he sabido de la muerte de este hombre al que tuve el honor de conocer, aunque brevemente, en algunas tertulias del Ateneo y en Nostromo.

La muerte siempre nos sorprende, sobre todo si la última vez que has visto a la persona que ha fallecido ésta se encontraba fuerte y sana, pletórica de salud. Aquí transcribo el artículo, con toda mi admiración hacia José Luís Giménez-Frontín, poeta, narrador, traductor, pero sobre todo porque era un gran ser humano.