lunes, 13 de julio de 2009

Admiración...



...la que siento por esta mujer: Ana Márquez.


Ayer, después de cenar, tomé más té de la cuenta y el resultado fue que no podía dormir... así que me puse a leer un rato.

Tomé el libro de poemas de Ana: "Obituario de horas", que ya había leído, y empecé a releerlo otra vez.

¡Niña...! ¡Hay que ver lo que escribes y cómo lo escribes!


Siempre me emocionan tus letras, por eso no tengo más remedio que volver a "sacarte" por aquí.


Con esta luna de "Onírica", que te ayudó a dibujar tu sobrina Gloria, dejo para que todos lo admiren el poema: "Nadie conoce a nadie".






8 comentarios:

santiago dijo...

Mi querida amiga, estoy invitado para ese recital, pero no puedo ir, ya que el sábado tengo una boda, no obstante, quiero preparar un acto parecido en Cantabria. A Barcelona voy el día 10 de agosto a pasar unos días de vacaciones, con mi esposa, si estás en esas fechas para nosotros sería un placer conoceros.
Respecto al libro podemos hacerlo, me pasas un e-mail con tu dirección o una dirección donde quieres que lo mande y te lo envío.
Te agradezco tu amabilidad.
Un saludo y un abrazo

Sílice dijo...

Te escribiré con mi dirección y mi teléfono.
Sería estupendo poder conocernos.
Un abrazo.

Adolfo Payés dijo...

Que belleza de poema.. nos entregas..
Me quedo con esos versos que llena la vida..

Un placer leerte siempre.
Saludos fraternos con cariño
besos
Un abrazo

Sílice dijo...

El mérito es de Ana, Adolfo, sólo de Ana...

Un abrazo,

Inma

Dragon de Azucar dijo...

La poesía, el té y una noche de insomnio sirven para crear universos llenos de belleza y maravillas.

Gracias por la visita. Ya me acostumbraré a pasar seguido por aquí.

Saludos

Sílice dijo...

¡Saludos, Dragón! Agradecida por tu paso por aquí...

Inma

Locuán dijo...

Soy la Anita, que estoy con la cuenta del Locu y me da pereza cambiar ahora (la historia de siempre :-)) Muchas gracias por estas cosas que me dices a veces y me pones tan, tan colorada como un cangrejo de río. Te explico q ese poema lo escribí en medio de una decepción enorme q me llevé por parte de algunas personas, y me salió casi como un exorcismo. No se pueden hacer generalizaciones a la ligera, hay personas maravillosas (como tú, por ejemplo) que sí q echan una mano cuando se necesita. Pero ahí queda como testimonio de un día aciago, el poema es, como escribio alguien el "temblor de un instante irrepetible".

Un besazo y gracias, linda

Sílice dijo...

Cuando uno está decepcionado, cabreado o borracho se escriben o dicen muchas verdades, Ana. A veces,en "estado normal" no nos atreveríamos ni a pensarlas...Quizá por eso llega (o me llega) tanto lo que escribes, por la sinceridad y el corazón que le pones a tus poemas.

Un abrazo, guapa.