martes, 27 de octubre de 2009

Presentación lluviosa...

Pues sí, por fin puedo escribir algo por aquí.
Ya es hora, pero sólo tengo la misma excusa de siempre: la falta de tiempo...
Y hablando de tiempo, el que hizo el día 22, día de la presentación de mi libro fue desastroso. Llovía a mares. La hora de la presentación se acercaba y seguía diluviando. Había líneas de metro que no funcionaban, porque estaban inundadas. Llamabas a compañías de taxis por teléfono y no contestaban... en fin, para qué seguir. Creí que sería imposible que alguien con esa borrasca y esos contratiempos pudiera asistir a la presentación. PERO ME EQUIVOQUÉ. Todo el mundo acudió y es por eso que quiero dar las gracias desde aquí a los amigos que vinieron. Y me considero una mujer muy afortunada de contar con ellos.
Dejo unas cuantas fotos, para que tengáis una idea
Quiero agradecer antes que nada a Carles Duarte, Pepa Caro y Jaime Vándor (éste último no pudo asistir por haber tenido que ser hospitalizado de urgencias a causa de un brote alérgico que por suerte no revistió mayor importancia) las palabras que me dedicaron, a mí y a mi libro.
Transcribo aquí las de Pepa Caro y Jaime Vándor (que tuvo la amabilidad de envíarme, a pesar de encontrarse en el hospital y que leyó en su nombre Carlos Arrabal). No puedo poner las de Carles Duarte, porque él sólo llevaba unas breves notas y para admiración mía y de todos los presentes, expuso su opinión en una amena charla. ¡Gracias, Carles!
También agradecer la edición del libro a Antonio y Charo ( Huerga y Fierro, editores) porque ha quedado un libro bello. (¡Que voy a decir yo, si lo he parido...!)
Y no me olvido de SETBA zona d'art, ese espacio tan maravilloso de la Plaza Real (antigua casa de Lluís Llach y del pintor Ocaña) y de Darío dueño de la galería que hizo posible mi ilusión de presentar mi libro allí, en ese lugar tan carismático.


La Poesía es una enfermedad cardiovascular, de Inma Arrabal, por Pepa Caro

"Hablar sobre este último libro de Inma Arrabal es una satisfacción para mí, por varias razones, una de ellas es lo fácil que resulta conectar con él. Nada más mirar la portada ya se desprende un vuelo de pasiones, sentimientos, ideas...
Y cuando abrimos el libro y empezamos a leer los poemas, los versos de Inma Arrabal, comprobamos que estos poemas salen del corazón, transitan por el cuerpo, recorren órganos, visceras, huesos... y vuelven al corazón. Pero se detienen especialmente en nuestras neuronas y es allí donde nos provocan el placer inmenso de su lectura.

Así pues, si como dice el título de este poemario, la Poesía es una enfermedad, entonces, es una enfermedad bastante llevadera. Eso sí, una enfermedad con sus síntomas: el desatino, las alucinaciones, sueños... Sueños que portan en ellos mismos la curación, que mantienen el ritmo cardiaco adecuado en todo momento, a lo largo de la lectura del libro. Es una enfermedad que, aunque contagiosa, no asusta y para la que, afortunadamente, no hay vacuna. Esta poesía que bascula entre la enfermedad y la salud, la alegría y la melancolía, la vida y la muerte, nos transita por el cuerpo y se queda en el corazón. Es el corazón el que se acelera, se ensancha, se encoge, palpita, es el cuerpo de la poeta por el que transita la vida. En cada uno de los poemas de este poemario, podemos encontrar, la implicación del cuerpo, el rastro de los sentidos. Porque la poesía de Inma está escrita en un lenguaje lleno de texturas, colores, sabores, sonidos. Valgan de breve ejemplo estos versos:

"Pero, si el silencio se hace hueco, desprenderé el tiempo de las paredes y te sorprenderé en rojo, naranja y amarillo."

El poema el "septimo desatino", creo yo que es precisamente el que mejor nos acerca a lo que pudiera ser el temor a la consecuencia de la enfermedad, que es la muerte. Hasta ahí, creo que nos ha llevado la poeta, como no, con sentido del humor. Que es un poema que nos hace sonreír y del que percibimos la ironía ante la impresión visual de la grafía, pero que nos permite acercarnos al riesgo de la muerte. Y que a mí me ha hecho pensar en la amenaza de muerte que sufre nuestra "ñ", letra del alfabeto español (han habido propuestas de eliminarla del teclado de los ordenadores). Además este poema nos dice (o al menos eso entiendo) que la poesía de Inma Arrabal es fina como el "ñandutí", llamativa como el "ñandú", que nunca será "ñoña", que es dulce como el "ñoclo" y sabrosa como la "ñora".

Inma nos habla del paso del tiempo, con esperanza... De eso creo se trata este libro: Si la Poesía es una enfermedad cardiovascular, estemos seguros de que no solamente no moriremos de ella, sino de que es una enfermedad que nos empuja a vivir con esperanza. Así está expresado en uno de sus poemas...

"Si a ti te crecieran esperanzas en los pies y a mí caminos en las manos, probablemente a los dos nos nacerían alas en el pensamiento y no moriríamos nunca..."

Y ante esto ¿Qué decir de la autora? Pues me va a permitir que repita algo que ella dice siempre: ¡que es una cuentista! Pero, además de cuentista, Inma es poeta y, por tanto, pertenece a esa especie de seres generosos que son los poetas. Aquellos que capturan las palabras esenciales de la vida, las escriben, las publican y las ponen a nuestra disposición para hacernos la vida más llevadera, incluso con enfermedades cardiovasculares. Sólo me queda darle las gracias a Inma Arrabal por este nuevo libro y por poder participar en este acto tan entrañable. Felicidades, Inma. "


Gracias a ti, Pepa, por tus palabras, por estar ese día conmigo, y a ver si la idea que tenemos de escribir un libro de relatos conjuntamente, podemos llevarla a la práctica pronto.
Y continúo con las palabras de Jaime Vándor:

La Poesía es una enfermedad cardiovascular
(Setba Zona d'art, 22 de octubre 2009)

" Lo primero que llama la atención del nuevo volumen de Inma Arrabal es el título: La Poesía es una enfermedad cardiovascular. Quizá sorprenda, quizá haga sonreír, pero por poco que uno reflexione, deberá reconocer que no es un mero hallazgo, la yuxtaposición chocante de dos palabras de sentido divergente, es decir, algo parecido a un oxímoron. ¿En qué sentido la Poesía es una enfermedad?

La necesidad de expresarse en un poema es algo que germina dentro del poeta, algo que crece en él, y una vez que se ha introducido, se le impone, le obliga a obedecer y le condiciona, lo mismo que el organismo queda condicionado por un intruso que puede ser un mal, como una infección, o un bien, como un embarazo. En todo caso la poesía es una concepción que trabaja el poeta y pide formularse, formarse y salir al mundo. En el artista el arte no es una mera ambición, es un requisito, una precisión urgente.

El volumen consta de tres partes. La primera parte ocupa casi la mitad del libro, unas 20 poesías que llevan el título común de "La enfermedad", sin que cada poema tenga un encabezamiento. La segunda se llama propiamente "Poemas cardiovasculares", que sí llevan títulos, pero al término de cada poema, algunos a modo de resumen. La tercera parte, "Efectos secundarios", es breve y la autora los subtitula "Siete desatinos".

Las tres secciones tienen en común el lirismo, la expresividad, la sensibilidad. La primera parte habla en esencia de la misma poeta, a través de la añoranza, del desengaño y de la soledad. En seguida aparecen metáforas estupendas. He aquí unos ejemplos:

"La ciudad fue celosía de murmullos azules" (p.12)

"(...mi lápiz escribe poesías sin que pueda sanarme
de esta herida de letras
que me divide en dos en las horas nocturnas)" (p. 14)

Inma refleja la nostalgia de las despedidas, la ausencia desesperanzada:

" el amor es tan sólo un espejismo y se debe tomar despacio
a pequeñas dósis..." (p.17)

y con todo pesimismo:

"por un bolsillo agujereado del abrigo se me escapará
la poca vida que me queda" (p.19)

"ya no tengo tiempo para derrochar...,
amaré, tercamente, a la poesía que hiere y sangra en mi costado..." (p.23)

"aunque (yo) quizá sólo sea una persona que escribe, se enamora, y se llena de cicatrices." (p.24

Me he extendido en estas citas, porque posiblemente sea esta primera parte la que más me gusta, o quizá con la que me es más fácil identificarme.
La segunda parte introduce a la persona perdida, de la que sin embargo no sabremos quién es. La poesía "El ábaco" habla del deseo, del desamor, incluso de la desfloración, como "Error, imprudencia y desliz" (p.39)
En otro poema, "El eco", insiste en "ilusiones marchitas" (P.55), antes dice "¿es tu ausencia hacia donde me encamino?" (p.46)

La sensualidad vuelve a aparecer más explícita en "Deseos" (p. 54) o en "Para nada" (p. 57)

"Me vestí de ti,
anudé mi tiempo a tus caderas..."

en bellas imágenes:

"Y tú sólo sabes coserme cenefas de esparto
en las aristas del alma" (p.58)

Todo esto me gusta. Sin embargo, sólo una vez (p.44) aparece fugazmente un tema que me gustaría que hubiera sido expresado más ampliamente, cuando dice:

"Rota contra el mundo como rama desgajada.
Rota contra la mentira, la hipocresía y la calumnia. "

Quizá sea yo demasiado racional y algunas veces, sobre todo en "Efectos secundarios", me quede al margen, como si entreviese un jardín frondoso desde la verja.
No es culpa de los versos, sino mía. Está claro que la poesía no es un tratado para dilucidar problemas, no es un ensayo para dirigirlo al intelecto. La poesía es tema para compartir sensaciones, sugerir estados de ánimo, desasosiego, entregarse a esa "enfermedad cardiovascular". Inma habla de "su mundo", ese mundo que sólo le confiesa a sus papeles. No habla de la sociedad. De nuestros problemas que son la violencia, el hambre, la falta de solidaridad, el bien y el mal: Por supuesto, encerrada en sí misma y en su desengaño no se fija en estos temas que a mí me preocupan fundamentalmente, sí en cambio, expresa muy bien la insatisfacción propia. Se diría que el problema con el que se enfrenta mi cuñada Inma es ella misma. La veo en sus versos como una mujer que sentada junto al alféizar de una ventana mira afuera y piensa en lo que la vida pudiera haberle dado. No habla de su juventud, de su familia, de las gentes del mundo de afuera, sólo muy rara veces menciona un bar, un semáforo o un metro, pero eso sí, se siente muy unida a la naturaleza que describe maravillosamente, siempre en su interior. Mucha gente compartirá su visión de la vida, sus pasiones, su soledad.

Inma Arrabal tiene mucho que ofrecernos. Me consuela ante el pesimismo de su poesía, que en el trato inmediato no ofrece esa sensación. Es de las personas más comunicativas y vivas que conozco, y, al menos a mi juicio es divertida, abierta y en nuestro grupo es agradecidamente alegre. Espero que pese a lo dicho siga en su senda y pronto tengamos ocasión de volver a leerla."


Se nota que Jaime Vándor es una persona que me conoce muy bien, (aunque quizá no tan bien como él imagina...) no en vano es mi cuñado.
Y tiene razón, en general no hablo casi nunca de esos temas que a él le preocupan: la violencia, el hambre, la falta de solidaridad, de la sociedad en general... Pero es que yo pienso que es fundamental la "comunicación", que las personas nos conozcamos unas a otras, y el mejor modo que conozco es expresando "sentimientos", no opiniones, que por supuesto tengo y también las tengo escritas, pero depende del poemario que los editores eligen para editar. Esa es la cosa. De todos modos, cuando veo violencia, hambre, seres humanos sin hogar, niños huérfanos , guerras... todo ese tipo de "problemas sociales", lo primero y casi lo único que se me ocurre decir es: ¡MIERDA! y lo escribo así, con todas sus letras, y por eso mis poemas son "otra cosa", pero el impulso que me ha llevado a escribirlos probablemente sea la sensación y el estado de ánimo que me ha dejado el comprobar que existen todas esas injusticias. Quizá por eso sigo pensando: ¡Mierda, mierda! y me siento junto al alféizar de la ventana no para lamentarme de lo que la vida pudiera haberme dado y no me dio, si acaso me lamento de lo que me dio y luego me arrebató.
No hablo de mi juventud, pero sí de mi experiencia, porque la juventud de algún modo ya pasó. Y no hablo de familia o amigos, porque las palabras para mí son necesarias, pero engañosas y según como se interpreten pueden hacer daño y yo no quiero eso...

De todos modos, espero poder complacer pronto a mi cuñado, y a ver si me editan otro tipo de poemas en los que sí hablo de la sociedad.
Un abrazo muy, muy fuerte, Jaime, y gracias por tus palabras y tu sinceridad.

12 comentarios:

A.L.Zarapico(hydro) dijo...

Una presentación que se nota muy orgullosa.!FELICIDADES!

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Estaba segura de que sería un éxito, Inma, muchísimas felicidades, guapa.

Un beso
Marian

Sílice dijo...

¡Gracias, A.L.!
Quizá a otra puedas venir. Un abrazo.

Sílice dijo...

¡Gracias a ti también, Marian!

A ver cuando podemos conocernos.

Un beso.

Ana Márquez dijo...

El título tiene muchísima fuerza, habrá mucha gente que no podrá resistir la tentación de comprarlo a ver qué se cuece dentro :-) Eres maravillosa. Muchísimas felicidades, y, aunque te cueste, procura no darle muchas vueltas a la cabeza, siempre acabamos en el mismo punto de partida y acabamos con amargura y desazón, total, para no cambiar nada de lo hecho o perdido :-(((

Venga, muchas felicidades y un beso enorme, a ver si te envío algo más para la radio.

Sílice dijo...

Tienes razón, Ana, lo perdido perdido está...aunque se viva con la pérdida.

Un abrazo y gracias por comentar.

santiago dijo...

Hola Inma, en primer lugar mi más sincera felicitación por tu libro, ya sabes, me gustaría comprar(si me indicas como puedo aduirirlo) o como estoy haciendo con otros autores, intercambiar tu libro por el mio.
En segundo lugar, el tiempo como tu dices me tiene encajonado, no obstante te voy a mandar lo antes posibles unos poemas para tu programa.
Te agradezco de corazón tu interes y tu forma de ser.
Muchas gracias y suerte con esa publicación

Antonio dijo...

Bueno, una excelente presentación que, supongo, te llenó de satisfacción. Ya sabes lo que opino de esa enfermedad que equiparo al enamoramiento, en tanto en ambos casos nuestra mente divaga por mundos de imaginación y fantasía, que hace cabalgar al corazón al ritmo trepidante de esas sensaciones que se producen. Pero en el fondo, lo cardiovascular es vida, es el bombeo sistemático de esa savia nutriente que fluye a través de nuestras venas, vasculares, para llegar hasta el último rincón de nuestro ser y dotarlo de la energía suficiente para seguir viviendo, incluso en contra de las adversidades.
Un gran abrazo

Anónimo dijo...

Hola Inma.
Ay Dios lo que me perdí... cada vez que lo pienso me entra una rabia... :( Seguro que la próxima miro el buzón, pero... ahora que lo pienso... será mejor que me avises por mail o... ahora que pienso aún mejor todavía... como "te sigo" ya me enteraré.
Al fin y al cabo, siempre me acabo enterando, y apareciendo también ¿no?.

Besossss... ya el lunes te comento en serio lo de los parches de nitro para el corazón vale?


Yo.

Sílice dijo...

Santiago, gracias por interesarte por mi libro, por supuesto que me encantaría "canjearlo" por uno tuyo.
Por email te envío mi dirección para que me mandes el libro y puedas darme la tuya para que yo te envíe el mío.

Y espero que sea verdad, que te animes y me envíes esos poemas que me has prometido para la radio.
He entrado en tus blogs y cada vez me gustan más los poetas que nombras y lo que tu escribes.
Te mando un abrazo.

Sílice dijo...

Un abrazo para tí también, Antonio. Y no se me olvida que te debo un correo más extenso. En la semana que viene quizá esté más libre y pueda hacerlo, pero que sepas que te leo.
¡Gracias por tus palabras!

Sílice dijo...

¡Hola, "yo"! Ya sé que eres "tú". A veces, y aunque parezca imposible se confunden las dos palabras. Sé que me sigues y espero que me alcances, por supuesto en lo que a escritura se refiere. En otro sentido, cuando entres en mi blog, si vas bajando por la columna de la derecha, encontrarás un "letrerito" que dice "seguir", si picas ahí y sigues las instrucciones podrás seguirme y encontrarme cada vez que quieras...(y así te encuentro yo a ti)¡Y a ver si miras más a menudo el buzón, niño! : )

Y gracias por aparecer de nuevo.
Un beso.